LA HISTORIA DE UN PISO INDECENTE

Presentación

    El piso se sitúa en un 7,5 con un frente despejado, sin ningún edificio en frente que dificulte la visión con el enemigo, el lugar perfecto para unos francotiradores (luego entenderás el porque de esta loca descripción).

    Los ocupantes de dicho piso son tres, os presentaré al primero, un diseñador gráfico llamado Sergio Pérez Gascón , que tiene una obsesión por el gimnasio, el autotune y la moda actual. Este es el dueño del piso (el que tiene la cama grande).

    Luego esta Mario Omedas “El polizas”, un amante de la pizza y la cachimba. Es un aventurero que decidió irse de su pueblo para venir a Barcelona, con el objetivo de empezar una nueva vida, buscando un nuevo trabajo, nuevas experiencias. Vive en el comedor y duerme en el sofá.

    Y el ultimo individuo, otro ser indecente, yo Hugo Royo , un obsesionado por las cabras y algo mujeriego (dicen). Proveniente del Delta del Ebre, con una gran distinción en el acento y que hasta el momento mis compañero de clase no logran acostumbrarse.

    Cada día es una nueva aventura en este corral, os pondremos en situación…

    Capítulo 1

    Como cualquier tipo de piso de estudiantes, uno se va a hacer la compra, algunos siguen algún tipo de dieta mas o menos equilibrada, pero normalmente siempre compran la comida para comérsela. En este piso esto no funciona así, hay un apartado de alimentación y otro apartado es el de proyectiles.

    Sí, los proyectiles forman parte de la compra semanal. La sección de proyectiles se basa en cualquier tipo de alimento cuya forma sea circular para una mayor aerodinámica:

    -Cebollas

    -Huevos

    -Tomates

    -Naranjas, mandarinas

    Y toda esta munición te preguntaras, para qué? Pues elige tu propia respuesta:
  1. 1-Por un posible ataque zombie. 2-Para espantar a las gaviotas que se comen los calcetines de la cuerda. 3-Para tirar a los suagers ruidosos que salen de fiesta por la noche. 4-Para tomar la justicia por nuestra propia voluntad, y darle a todo lo que se nos antoje.